Los habitantes de los sectores tercero y décimo segundo de la colonia Dos Ríos, en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, cumplieron cinco días consecutivos sin el servicio de energía eléctrica, luego de la explosión de transformadores provocada por las fuertes lluvias registradas el 19 de junio.
Santos Martínez, residente del sector, relató con impotencia cómo la falta de luz ha trastocado su vida y la de sus vecinos.
El panorama es desolador: temperaturas extremas, toneladas de alimentos echados a perder, medicamentos vitales inutilizables y una alarmante indiferencia por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Los colonos aseguraron que la paraestatal borra de su sistema los reportes emitidos y les pide no insistir, mientras que los canales digitales del municipio de Guadalupe ignoran sus peticiones.
Además, esta crisis eléctrica no solo golpea los hogares, sino también el futuro de los más pequeños. El Jardín de Niños María Cristina Treviño Támez, ubicado en el cruce de las calles Río Missouri y Río Volga en el décimo segundo sector de la colonia, se encuentra completamente paralizado ya que no cuenta con el suministro eléctrico.
La situación ya cobró sus primeras facturas emocionales para los alumnos: el martes tuvo que suspenderse la fiesta de despedida y el tradicional "último timbre", dejando a los pequeños sin la oportunidad de celebrar el fin de su ciclo escolar.
A pocos días de que se lleve a cabo la ceremonia de graduación, los padres de familia exigieron una solución inmediata para evitar que se cancele definitivamente.
Por ello, los habitantes de la colonia Dos Ríos lanzaron un ultimátum a la CFE y reclamaron les sea restablecido el servicio por el cual pagan puntualmente.
(CAGG)