Rusia advirtió que el despliegue de tropas o infraestructura militar extranjera en Ucrania será considerado una “amenaza directa” y una intervención, luego de que Reino Unido y Francia firmaran una declaración de intenciones para enviar fuerzas al país.
La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, afirmó que cualquier presencia militar occidental será vista como un objetivo legítimo para las Fuerzas Armadas rusas.
Moscú acusó a ambos países de promover la escalada del conflicto y reiteró que, desde su postura, una salida pacífica pasa por la neutralidad y desmilitarización de Ucrania.
El primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó que el acuerdo prevé el envío de tropas si se alcanza un acuerdo de paz con Rusia.
(APHA)