La congestión vial en la Zona Metropolitana de Monterrey, Nuevo León, no solo provoca retrasos, también representa una pérdida de tiempo, dinero, productividad y calidad de vida. De acuerdo con el estudio "El costo de la congestión: vida y recursos perdidos", elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y SinTráfico, los regiomontanos pierden alrededor de 100 horas al año atrapados en el tráfico, además de enfrentar mayores gastos de combustible, estrés y afectaciones en su vida diaria.
Esta realidad se refleja en la experiencia de miles de ciudadanos. José Hernández asegura que diariamente invierte más de una hora para llegar a su trabajo, un tiempo que considera ha aumentado conforme crece el congestionamiento en las principales vialidades.
En tanto, María de los Ángeles , usuaria del transporte público, señala que pasa hasta tres horas al día entre traslados y tráfico, tiempo que, afirma, podría destinar a realizar otras actividades.
Para Rossy, el problema inicia incluso antes de subir al camión. Relata que en ocasiones espera hasta hora y media para abordar una unidad e incluso debe tomarla con exceso de capacidad debido a la baja frecuencia del servicio y considera que el congestionamiento ya no se concentra únicamente en las horas pico, sino que se mantiene prácticamente durante todo el día.
(FAGG)