Un juez federal de Estados Unidos ha asestado otro revés a la administración de Donald Trump en materia migratoria. El magistrado Brian Murphy, del Tribunal de Distrito de Massachusetts en Boston, declaró ilegal la política que permite la deportación rápida de migrantes indocumentados a terceros países, es decir, naciones distintas a su país de origen con las que no tienen vínculos.
En un fallo definitivo de 81 páginas emitido este miércoles, el juez determinó que esta medida viola las leyes federales de inmigración y las protecciones contra la persecución o la tortura.
Murphy ordenó la derogación inmediata de la política del Departamento de Seguridad Nacional, aunque suspendió temporalmente la aplicación de su decisión por 15 días para permitir que el gobierno federal presente un recurso de apelación. Se espera que el caso llegue nuevamente a la Corte Suprema, que en ocasiones previas ha intervenido a favor de la administración.
(CAGG)