El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado una importante flexibilización en sus sanciones. A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, implementará una política favorable de licencias para autorizar la reventa o exportación de crudo venezolano y sus derivados hacia Cuba.
Esta medida permite transacciones que apoyen directamente al pueblo cubano y al sector privado de la isla, incluyendo usos comerciales, humanitarios y necesidades personales. Sin embargo, excluye de forma estricta cualquier beneficio al Gobierno cubano, sus fuerzas armadas o instituciones estatales.
La decisión llega en medio de una grave crisis energética en Cuba, la más severa en décadas, agravada por el desabastecimiento de combustible y el racionamiento en transporte, salud y educación.
(CAGG)