La Fiscalía de Bolivia ordenó la captura del expresidente Evo Morales, acusado de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y la soberanía del Estado, así como delitos vinculados con las protestas y los bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio pasados.
La orden, firmada por el fiscal Brayan Melgar, atribuye a Morales los delitos de atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos.
La investigación señala que, durante siete semanas, campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB) bloquearon carreteras, apoyados por grupos afines al exmandatario, para exigir la renuncia del actual presidente, Rodrigo Paz. Los cierres provocaron desabasto de alimentos, combustibles y medicinas en varias ciudades, con un saldo de al menos 16 personas fallecidas.
(CAGG)