Estados Unidos asegura que el caso contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es solo el inicio de una serie de acciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados al narcotráfico.
Al ser cuestionado sobre la complicidad entre funcionarios y el narco, el director adjunto de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, quien participó en investigaciones previas como la que llevó a la condena del exsecretario de Seguridad Genaro García Luna, respondió así:
“No hay duda de que los narcotraficantes y altos funcionarios del gobierno en México han estado en la misma cama durante años. Pero, de repente, estamos prestando atención a eso”
“Senador, puedo asegurarle que esto es solo el comienzo de lo que vendrá en México”, dijo.
Durante la misma audiencia del Senado, el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, explicó las razones de esa complicidad.
“En gran medida es miedo, senador. Estos cárteles tienen tanto poder. Usted ha visto cómo bajan allá, secuestran gente, decapitan, queman personas, y creo que es una combinación de miedo y un poco de corrupción, por la influencia que tienen y la cantidad de dinero que generan con el narcotráfico, que es precisamente por lo que estamos priorizando derribarlos”, dijo.
El senador republicano John Kennedy criticó la estrategia del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“El presidente actual no lo hizo, pero cuando un expresidente de México hace campaña con la plataforma de “abrazos, no balazos” respecto a los cárteles, eso dice mucho sobre lo que están dispuestos a tolerar”, aclaró.
Por separado, en una audiencia de la Cámara, el secretario de Defensa Pete Hegseth envió un mensaje directo a México.
“Eso es el comienzo de nuestra defensa en profundidad. Empieza allá abajo, donde lo producen y por donde se mueve. Luego entra a México, donde hemos tenido una cantidad sin precedentes de asociación, y lo agradecemos. Animamos a Defensa y a Marina a que continúen donde puedan, a que se asocien y hagan más; esa es la expectativa del gobierno de Estados Unidos hacia el gobierno mexicano. Que den un paso adelante para que nosotros no tengamos que hacerlo”, expresó.
Las declaraciones de altos funcionarios estadounidenses reflejan una presión creciente sobre México para intensificar la lucha contra los cárteles. Washington advierte que las investigaciones continúan, mientras el gobierno mexicano sigue exigiendo más pruebas para extraditar a los funcionarios y exfuncionarios sinaloenses acusados.
(ACR)