En un esfuerzo sin precedentes que amalgama la voluntad ciudadana con la responsabilidad institucional, más de 300 voluntarios y autoridades sumaron fuerzas para transformar el panorama del río La Silla en el municipio de Guadalupe, Nuevo León.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Agua, este emblemático cauce se convirtió en el epicentro de una intensa jornada de limpieza que busca devolverle el aliento a uno de los últimos pulmones hídricos de la zona metropolitana.
Desde las primeras horas del día, brigadas integradas por vecinos de Guadalupe, equipados con palas, bolsas y una determinación inquebrantable, se internaron en el lecho del río.
El resultado de la jornada es tan impactante como necesario: aproximadamente 50 toneladas de basura, escombros y neumáticos fueron retirados, liberando al ecosistema de una carga contaminante.
Luis Carlos Alatorre Cejudo, director general del Organismo Cuenca del Río Bravo de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), enfatizó la gravedad de la situación y el vínculo directo entre los desechos y los riesgos para la población.
Del mismo modo, el director del organismo explicó que buscan visibilizar actividades de esta índole, con el objetivo de que sean permanentes y sean integradas a la cultura medioambiental del estado y de la localidad.
La recuperación del río La Silla no termina con el retiro de la última llanta. Esta jornada representa un pacto social por la preservación.
El mensaje que emana de las aguas de Guadalupe y Monterrey es uno solo: la protección de nuestros recursos hídricos es una tarea diaria que comienza con el respeto a nuestros cauces.
(CAGG)