En el Salón Este de la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump se reunió con ejecutivos de la industria de la inteligencia artificial, término que el Gobierno rebautiza como “super inteligencia” o “S.I”. En la mesa, Trump estuvo flanqueado por Jensen Huang, de Nvidia, y Elon Musk, de Tesla y SpaceX. Cerca se sentaron Mark Zuckerberg, de Meta, y Sundar Pichai, de Google. También asistieron Jeff Bezos, de Amazon; Satya Nadella, de Microsoft; Dario Amodei, de Anthropic; Greg Brockman, de OpenAI; Alex Karp, de Palantir; Lisa Su, de AMD; el vicepresidente James David Vance y el presidente de la Cámara, Mike Johnson.
Trump firmó una orden ejecutiva para que el Poder Ejecutivo use “Super Inteligencia” y deje de emplear “I.A” en documentos no estatutarios. Tras el almuerzo, varios de esos ejecutivos rubricaron un acuerdo voluntario de controles internos, auditorías y supervisión, que el presidente calificó de “moralmente vinculante”.
"Hoy, hacia las cinco, vamos a firmar un documento para rebautizar la inteligencia artificial, porque no es artificial. Todos estamos de acuerdo. Y la vamos a llamar superinteligencia, de forma oficial."
El presidente insistió en la autorregulación, con la ley vigente a cargo del Departamento de Justicia y el FBI, y dijo que las empresas trabajarán con las comunidades de los centros de datos.
"Hay la creencia de que debe haber una enorme autorregulación, y ya tenemos regulación con el Departamento de Justicia, el FBI y todo eso. Pero la autorregulación es muy importante."
El mismo día, en un acto aparte, presentó America.gov como única puerta digital a trámites federales, como pasaportes, cambio de nombre, Medicare y prestaciones a veteranos. El portal funciona con inteligencia artificial: el usuario formula la consulta en lenguaje cotidiano y el sistema responde al estilo de un chatbot, a partir de sitios oficiales. Trump lo comparó con Grok, Gemini o ChatGPT. Dijo que busca recortar más de 10 mil millones de horas anuales de papeleo.
(AASE)