En el Despacho Oval, el presidente Donald Trump firmó este viernes dos órdenes ejecutivas a favor de los ganaderos de Estados Unidos: una para revisar reglas federales, el control de depredadores y el etiquetado de origen de la carne; otra para abrir más vías a que ranchos y plantas pequeñas procesen y vendan carne entre estados, y para endurecer la vigilancia a los grandes empaquetadores.
Tras la firma, ante preguntas de la prensa, el mandatario insistió en que la Reserva Federal debe recortar las tasas de interés. Dijo que deberían estar en uno por ciento o en medio punto, no en torno al cuatro. Vinculó esa exigencia a una amenaza comercial: si no hay recorte, planteó dejar de comerciar con países que, según él, mantienen un superávit frente a Washington.
Mencionó a la Unión Europea, con un déficit que cifró en 200 mil millones de dólares al año, y a Canadá, con un ahorro estimado de entre 60 y 90 mil millones si se cortara el intercambio. Luego se refirió a México.
"Perdemos 195 mil millones de dólares al año con México. Si no comercio con México, no tienen nada que nosotros tengamos que tener. Es decir, tamales picantes, tomates, un par de cosas, pero básicamente no tienen nada que necesitemos. Tenemos petróleo. Lo tenemos todo."
Añadió, sin embargo, que no busca romper el comercio con México.
"No quiero hacer eso porque nos llevamos muy bien con la presidenta. Nos cae bien la presidenta, la respetamos mucho."
Las declaraciones ocurren en medio de las negociaciones para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). México es un proveedor clave de tomate y otros alimentos para el mercado estadounidense.
(AASE)