El presidente Donald Trump sostuvo una reunión de casi dos horas en la Casa Blanca con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte. La cita también incluyó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había señalado previamente que Trump abordaría directamente la posible permanencia de Estados Unidos en la Alianza Atlántica, expresando su profundo malestar porque “la OTAN fue puesta a prueba y fracasó” durante la reciente crisis con Irán, particularmente por la falta de apoyo europeo en el Estrecho de Ormuz.
Tras el encuentro, Trump publicó en Truth Social: “La OTAN no estuvo ahí cuando la necesitábamos, y no estará ahí si la volvemos a necesitar”, y recordó: “Recuerden Groenlandia, ese enorme pedazo de hielo mal administrado”.
En entrevista con CNN, Rutte reconoció que Trump se mostró “claramente decepcionado” con los aliados, aunque lo describió como receptivo y atento durante la conversación. El secretario general admitió que “no todas las naciones europeas cumplieron con sus compromisos” y dijo entender perfectamente la decepción del mandatario estadounidense.
(CAGG)