El presidente Donald Trump lanzó un fuerte reclamo contra su vecino del norte por el Puente Internacional Gordie Howe, que une Detroit, Michigan, con Windsor, Ontario.
En Truth Social, acusó al gobierno vecino de tratar "muy injustamente" a Estados Unidos durante décadas en materia comercial, y amenazó con bloquear su apertura hasta que se negocien compensaciones y se le conceda a la Unión Americana al menos la mitad de la propiedad o los ingresos del activo.
Este puente colgante, el más largo de Norteamérica en su categoría, tuvo un costo aproximado de 4.7 mil millones de dólares. Fue financiado íntegramente por la Windsor-Detroit Bridge Authority, sin aporte directo de fondos estadounidenses. Los peajes se recolectan del lado canadiense y sirven para recuperar la inversión. Con un avance del 98 %, la apertura estaba prevista para los primeros meses de 2026, tras pruebas finales.
Trump sostiene que Estados Unidos "no recibe nada" pese a que el tráfico desde su territorio genera la mayor parte de los ingresos por peajes. Vincula el tema a quejas más amplias sobre las sanciones a productos estadounidenses en Canadá, como aranceles altos al lácteo, prohibiciones a sus bebidas alcohólicas en Ontario, además de acuerdos comerciales con China que perjudicarían a Ottawa y Washington, según Trump.
La respuesta oficial del lado canadiense es que se trata de un proyecto soberano, pagado con impuestos locales y peajes futuros, sin deuda ni subsidio estadounidense. Aunque el puente representa integración económica y beneficia el comercio bilateral, especialmente el automotriz, en el marco de las tensiones comerciales entre Trump y el gobierno vecino se transforma en un nuevo punto de fricción más que en un símbolo de amistad. El desenlace dependerá de las negociaciones que el mandatario estadounidense dice que iniciarán de inmediato.
(CAGG)