Con bolsas de comida echada a perder, habitantes de Playas de Tijuana llegaron a las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad para protestar por los prolongados cortes de energía mientras el termómetro se acercó a los 40 grados.
Los ciudadanos aseguraron que la interrupción eléctrica provocó que alimentos almacenados en refrigeradores terminaran descompuestos, entre ellos carnes, lácteos y otros productos de consumo. Además, reportaron daños en medicamentos que necesitan conservarse bajo condiciones específicas.
La manifestación ocurre en medio de una ola de calor que mantiene a Tijuana con temperaturas extremas, situación que ha incrementado el malestar entre familias afectadas por las fallas en el suministro.
(CAGG)