Una nueva escalada de violencia sacudió la frontera entre Afganistán y Pakistán, luego de que el gobierno talibán asegurara haber causado decenas de bajas a las fuerzas paquistaníes, durante una ofensiva nocturna en la zona limítrofe.
El Ministerio de Defensa afgano informó que la operación, denominada “Radd-ul-Zulm”, dejó 44 soldados paquistaníes muertos, además de la toma de siete puestos de control y el derribo de dos drones.
Pakistán, por su parte, afirmó haber abatido a más de 500 combatientes talibanes. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó al menos 56 civiles afganos muertos, desde el inicio de la escalada, mientras el grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) anunció una nueva fase de su ofensiva contra el gobierno paquistaní.
(APHA)