Fuerzas de Estados Unidos e Israel llevaron a cabo nuevos ataques aéreos sobre Teherán y sus alrededores, incluyendo zonas cercanas a Isfahán. Según reportes, estos bombardeos impactaron instalaciones energéticas, provocando apagones en amplios sectores de la capital iraní y en la provincia de Alborz. Medios locales indicaron que la metralla dañó subestaciones eléctricas y torres de transmisión, dejando sin luz a varias zonas de Teherán, aunque el suministro se restableció parcialmente en horas posteriores.
Estos ataques se producen en medio de una jornada especialmente complicada para Washington, marcada por el derribo de un caza F-15E y daños a otras aeronaves durante operaciones de rescate.
(CAGG)