Una nueva escalada militar entre Afganistán y Pakistán dejó bombardeos sobre Kabul y la base de Bagram, seguidos de ataques de represalia contra instalaciones paquistaníes, según confirmó el Gobierno talibán.
El Ministerio de Defensa afgano denunció la violación de su soberanía y afirmó que su Fuerza Aérea atacó la base Nur Khan, en Rawalpindi, y el cuartel de la doceava División en Quetta. Islamabad aseguró haber causado 415 bajas y destruido 185 vehículos blindados en la denominada “Operación Ira por la Justicia”, cifras que Kabul rechazó.
Mientras continúan las hostilidades, en Kabul crece la preocupación por el cierre de rutas comerciales con Pakistán y la inestabilidad en Irán, situación que ya provocó el aumento de precios y temor al desabastecimiento.
(APHA)