Gregory Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos, defendió la operación en la que fue detenido un niño de cinco años.
Negó que la operación haya estado dirigida contra el menor y dijo que no tiene remordimientos sobre lo ocurrido en Minnesota, donde insistió en que sus agentes están bajo asedio de múltiples grupos organizados.
"Realizamos misiones de aplicación de la ley legales, éticas y morales aquí en Minneapolis. Yo no detuve a un niño de cinco años, a menudo verás a inmigrantes ilegales violentos que quizás tengan familias, y esos inmigrantes ilegales criminales violentos van a ser arrestados. No tengo ningún remordimiento en hacer a América un lugar más seguro cuando arrestamos a estos inmigrantes ilegales", respondió.
(CAGG)