Millones de personas en siete estados del suroeste de Estados Unidos enfrentan un futuro incierto por la crisis del agua del río Colorado, pues no lograron un acuerdo sobre su distribución y conservación ante una prolongada sequía y crecientes demandas, lo que podría obligar al Gobierno federal a intervenir si no hay solución antes de octubre. Todo esto en contraste con un reciente acuerdo entre Washington y México sobre el manejo de recursos hídricos.
La falta de consenso pone en riesgo el suministro de agua para uso urbano, agrícola y la generación de electricidad en estados como Arizona, California y Nevada.
(CAGG)