Con el respaldo de Morena y sus aliados, el Senado avaló la reforma constitucional que aplaza la elección judicial hasta 2028 y la remitió a los Congresos estatales para continuar con el proceso legislativo. El dictamen fue aprobado con 87 votos a favor y 40 en contra, sin cambios respecto a la minuta enviada por la Cámara de Diputados.
La propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum contempla que la revocación de mandato también se realice en 2028, coincidiendo con las jornadas electorales, además de permitir la posible reelección de magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y reducir el número de candidaturas para cargos judiciales.
Morena y sus aliados defendieron los cambios al señalar que buscan hacer más viable la organización de los comicios. El senador Óscar Cantón Zetina afirmó que realizar simultáneamente elecciones legislativas, gubernaturas y la renovación de cargos judiciales pondría en riesgo la participación ciudadana y la legitimidad del proceso.
En contraste, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano rechazaron la reforma al considerar que evidencia el fracaso del modelo de elección judicial. Durante la discusión, legisladores de oposición protagonizaron diversos actos de protesta en la tribuna.
La reforma también establece que la elección judicial de 2028 se lleve a cabo en las mismas casillas utilizadas para los procesos electorales ordinarios y que el conteo de votos se realice en esos mismos centros de votación. Asimismo, prevé que la Suprema Corte de Justicia de la Nación pueda operar en dos secciones.
Al tratarse de una modificación constitucional, el proyecto deberá ser aprobado por al menos 17 congresos estatales para entrar en vigor.
(APHA)