Aunque Toyota trasladará una de sus líneas de producción de Tijuana, Baja California hacia Texas, Estados Unidos, especialistas consideran que el sector inmobiliario industrial de la región mantendrá su dinamismo, ante el interés de nuevas empresas automotrices y tecnológicas.
Analistas de Datoz señalaron que industrias como dispositivos médicos, logística, inteligencia artificial y centros de datos impulsan nuevas inversiones en la entidad mexicana. Además, indicaron que la diversificación del mercado permitirá compensar la salida gradual de Toyota, cuyo proceso concluirá en 2030.
(APHA)