Las negociaciones directas entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Qatar y Pakistán, en Bürgenstock, Suiza, sufrieron un abrupto giro. Tras el inicio de las conversaciones técnicas, la delegación iraní, encabezada por el ministro de Exteriores Abbas Araghchi y el presidente del Parlamento Mohammed Bagher Ghalibaf, abandonó la sede de las pláticas.
Irán calificó de “insultantes” las recientes declaraciones del presidente Donald Trump. El mandatario exigió que Teherán controle de inmediato a sus aliados en Líbano, particularmente a Hezbolá, y advirtió que, de no hacerlo, Estados Unidos reanudaría los ataques con mayor fuerza.Respecto al Estrecho de Ormuz, Trump amenazó: si lo cierran, “se quedarán sin país” y la delegación enviada a Suiza “ni siquiera podrá regresar a su puto país”.
En respuesta, Ghalibaf advirtió que Irán no da importancia a esas amenazas y recomendó a Washington medir mejor sus palabras, ya que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder.
Pese al retiro de la delegación, fuentes iraníes indicaron que las negociaciones no están rotas de forma definitiva y que Teherán mantiene su disposición al diálogo, siempre que cesen las amenazas y se respeten sus líneas rojas, especialmente en Líbano.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense JD Vance había reportado “grandes avances” en las primeras horas. El principal obstáculo sigue siendo la situación en Líbano, donde Israel mantiene operaciones activas, mientras que el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones quedaron en segundo plano.
La jornada terminó suspendida, pero los mediadores continúan trabajando para retomar el proceso en medio de alta tensión regional.
(CAGG)