El papa León XIV encabezó este sábado su primera Vigilia Pascual en la basílica de San Pedro, como Sumo Pontífice, donde bautizó a diez adultos, en una de las celebraciones más solemnes de la Iglesia católica.
La ceremonia inició en penumbra con la bendición del fuego y el encendido del cirio pascual, seguido de una procesión hacia el altar en la que la luz se extendió entre fieles y cardenales dentro del templo.
El rito incluyó el canto del “Exsultet” y, continuó con la Liturgia de la Palabra, la Bautismal y la Eucarística. Durante el bautismo, el pontífice administró el sacramento a catecúmenos de Roma, Gran Bretaña, Portugal y Corea.
En su mensaje, León XIV llamó a no dejarse paralizar por la guerra, la injusticia y el aislamiento, y recordó que esta celebración representa la victoria de la vida sobre la muerte.
El viernes, el pontífice también presidió el Viacrucis en el Coliseo, retomando la tradición de portar personalmente la cruz.
(APHA)