El rey Federico X de Dinamarca ha iniciado una visita de tres días a Groenlandia, su segunda en menos de un año. El monarca llegó a Nuuk, la capital de la isla ártica, donde fue recibido por el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, y el presidente del Parlamento, Kim Kielsen.
El rey dijo estar ”feliz de estar de vuelta en Groenlandia” y aseguró que “el bienestar del pueblo groenlandés le interesa mucho”.
Subrayó así el compromiso permanente de la Corona danesa con el territorio autónomo, en un gesto de cercanía y unidad dentro del Reino de Dinamarca.
Esta visita se lleva a cabo en medio de la persistente crisis provocada por las reiteradas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha manifestado su interés en que su país adquiera o controle Groenlandia por motivos de seguridad nacional. Trump ha llegado a no descartar opciones extremas, incluyendo presiones económicas o incluso la posibilidad de acciones más drásticas, lo que ha generado preocupación en la isla y ha tensado las relaciones dentro de la OTAN.
La presencia del rey refuerza los lazos históricos entre Dinamarca y Groenlandia, recordando que la soberanía y el bienestar de sus habitantes no son negociables.
(CAGG)