La actividad aérea en el Aeropuerto Internacional de El Paso fue paralizada por “razones especiales de seguridad” durante 10 días, informó la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos la madrugada del miércoles.
Aproximadamente 16 kilómetros a la redonda o 10 millas de espacio aéreo sobre la ciudad fronteriza, así como la comunidad cercana de Santa Teresa, en Nuevo México, fue restringido hasta el 21 de febrero.
A diferencia de ocasiones anteriores, la suspensión temporal aplica para todo tipo de aeronaves, incluidas las utilizadas para asistencia médica y operaciones militares, pero excluye a las que vuelan a más de 18 mil pies de altura.
En el aviso, la administración estadounidense indicó que el gobierno federal podría usar fuerza letal si determina que una aeronave que violó la restricción representa una amenaza inminente.
La noche del martes arribó el último vuelo, de American Airlines, procedente de Chicago a las 22:57 hora local mientras que un avión privado de Everett, Washington, fue obligado a desviarse a Las Cruces, en Nuevo México.
La medida no afecta el espacio aéreo mexicano, por lo que el aeropuerto de Ciudad Juárez continuará operando con normalidad.
(APHA)