Una serie de siete amenazas de bomba contra vuelos comerciales encendió las alertas de seguridad en distintos aeropuertos de Europa. Las aeronaves tenían como destino Varsovia, Polonia; Sofía, Bulgaria; Roma, Italia, y Murcia, España. Todos los aviones aterrizaron sin incidentes y las inspecciones descartaron la presencia de explosivos.
Dos de los vuelos que se dirigían a Varsovia desde Londres y Copenhague. El primero, por LOT Polish Airlines, fue desviado al aeropuerto de Modlin, ubicado a 25 kilómetros de la capital polaca, mientras que el segundo, de Scandinavian Airlines, aterrizó en Varsovia. Las autoridades revisaron ambas aeronaves sin encontrar artefactos explosivos. El aeropuerto de Modlin suspendió sus operaciones temporalmente, pero las reanudó dos horas después; en Chopin, una de sus pistas permaneció cerrada durante el operativo.
En España, un avión de Ryanair procedente de Mánchester recibió una amenaza durante su trayecto hacia el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia. La aeronave aterrizó a las 10:50 horas y fue inspeccionada por agentes de la Policía Nacional, servicios de emergencia y especialistas en desactivación de explosivos. Los 114 pasajeros y siete integrantes de la tripulación desalojaron el avión para someterse a los controles de seguridad, mientras las autoridades descartaron cualquier riesgo.
Por otra parte, dos aeronaves de Ryanair con destino a Roma, procedentes de Lisboa y Dublín, también fueron objeto de amenazas. El vuelo desde Dublín recibió escolta de las Fuerzas Aéreas italianas hasta su aterrizaje. Posteriormente, las autoridades del aeropuerto revisaron los aviones, el equipaje y a los pasajeros, sin localizar explosivos.
En Bulgaria, los incidentes involucraron un avión de Wizz Air procedente de Bérgamo, con 176 pasajeros, y otro de Ryan Air que despegó de Dublín con 185 personas a bordo. Ambos aterrizaron en Sofía y fueron inspeccionados sin resultados positivos a explosivos. El secretario jefe del ministro del Interior, Lyubomir Nikolov, señaló que no existen indicios de un intento de atentado terrorista, aunque se reforzó la seguridad.
A su vez, otro vuelo de Wizz Air que viajaba de Londres a Sofía fue desviado a Budapest, donde un caza húngaro lo escoltó. Tras una inspección, se descartó la presencia de explosivos.
Finalmente, las autoridades europeas no confirmaron una relación entre los incidentes, ni se identificó a los responsables.
(FAGG)