El ambiente mundialista ha dado paso a una de las escenas más llamativas de la fiesta en México: aficionados de distintas nacionalidades son levantados por los aires entre gritos de “¡Quiere volar, quiere volar!”, una dinámica que se ha repetido en estadios, plazas y zonas de Fan Fest en ciudades como Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México.
La práctica, conocida como "manteo", ha reunido a seguidores de países como Corea del Sur, Japón, Suecia, España, Colombia, Marruecos y Países Bajos, además de mexicanos, convirtiéndose en un símbolo de convivencia durante la justa deportiva. Los videos compartidos en redes sociales muestran cómo personas de diferentes edades, incluidos adultos mayores, periodistas e incluso usuarios de silla de ruedas, participan en esta celebración.
El sociólogo Gabriel Domizzi Esparza Regino, egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, señaló que estas manifestaciones reflejan la capacidad del deporte para unir a desconocidos sin importar el idioma o el origen. Explicó que la emoción compartida favorece la integración entre asistentes y fortalece la percepción de México como un país hospitalario, alegre y abierto, imagen que ya había cobrado fuerza desde 1986.
Aunque destacó el valor social y cultural de este fenómeno, el especialista subrayó que también existen riesgos al realizar estas dinámicas, por lo que exhortó a disfrutarlas con responsabilidad y atendiendo las medidas preventivas, a fin de que la celebración concluya sin incidentes para quienes forman parte de la experiencia mundialista.
(CAGG)