Puerto Rico declaró el estado de emergencia por la sequía que afecta a más del 60% de la isla. La gobernadora Jenniffer González firmó dos órdenes ejecutivas para reforzar el uso del agua y activar a la Guardia Nacional, ante la reducción de los niveles en los embalses.
Cerca del 25% del territorio enfrenta sequía severa y otro 36% de forma moderada. Las medidas priorizan el suministro de agua para consumo humano y servicios esenciales, además de la instalación de cisternas y la gestión de recursos para atender la contingencia.
La Guardia Nacional apoyará en el transporte, distribución y purificación de agua, mientras las autoridades darán seguimiento semanal a la evolución de la emergencia.
(APHA)