Circula información sobre un posible aumento de casos de COVID-19 en Texas.
Los datos de aguas residuales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirman una actividad viral elevada en ese estado, superior a la de la mayoría del país.
Algunas localidades registran niveles altos, y el distrito escolar San Perlita ISD, en el sur de Texas, suspendió clases por dos días debido a la rápida propagación.
Sin embargo, no se observa un colapso generalizado de hospitales ni cierres masivos de escuelas. La inmunidad híbrida, producto de infecciones previas y vacunación, ha reducido de forma significativa la gravedad promedio de la enfermedad respecto a 2020 y 2021. Para la mayoría de las personas sanas el riesgo actual se asemeja al de una influenza estacional, aunque los grupos vulnerables, especialmente adultos mayores y personas con comorbilidades, continúan enfrentando un mayor riesgo de complicaciones, y algunos estudios muestran peores resultados posteriores al alta en pacientes hospitalizados en comparación con la gripe.
(CAGG)