En Winter Park, Florida, un partido de fútbol infantil organizado por la liga recreativa i9 Sports terminó con la presencia de la policía.
El incidente involucró a Nevada Pierre, un niño de tres años, y a sus padres. Según la versión de la familia, el menor fue retirado del campo por ser “demasiado bueno” para el nivel de los demás jugadores, lo que generó que se llamara a las autoridades.
El director de la liga, por su parte, informó a los oficiales que el niño es muy avanzado y anota con frecuencia, pero que también empujaba a otros jugadores. Indicó que, al intentar equilibrar el tiempo de juego o corregir la conducta, los padres reaccionaron de forma disruptiva: lo siguieron, lo filmaron y armaron un escándalo en el campo.
La policía de Winter Park confirmó que la llamada se produjo por un reporte de padres alterados y que se trató de un asunto civil. Los oficiales facilitaron la comunicación y la familia abandonó el lugar de manera voluntaria tras recibir el reembolso de la inscripción.
Horas después, la madre del niño, Martasia Griffin, abrió una campaña en GoFundMe titulada “Support Nevada’s Soccer Journey”. En el texto afirma que su hijo fue castigado por su nivel de habilidad. La recaudación ya supera los 40 mil dólares, superando la meta inicial de 30 mil.
En paralelo, el exjugador profesional de la selección de Estados Unidos y la MLS, Eddie Johnson, se enteró del caso. Según declaraciones de la madre, el exfutbolista ofreció a Nevada un lugar en su programa de entrenamiento juvenil en Orlando, al que el niño se uniría a partir de enero.
El caso ha generado amplio debate en redes sociales, donde se contraponen la versión de los padres y lo registrado en el la cámara corporal policial.
(AASE)