A pesar de los recursos que las autoridades aseguran se destinan a la rehabilitación, modernización y reducción de emisiones contaminantes en la refinería Héctor R. Lara Sosa, en Cadereyta, Nuevo León, la situación parece contradecir estas afirmaciones.
Y es que, la tarde del lunes se observó una fumarola que emanaba humo negro, y quienes presenciaron el hecho incluso reportaron ardor en los ojos debido a la calidad del aire afectada por la contaminación.
(CAGG)