El papa León XIV pidió que callen las armas y que Dios conceda la paz a un mundo asolado por las guerras durante su primer mensaje Urbi et Orbi, tras presidir la misa de Pascua en la plaza de San Pedro, el domingo en el Vaticano.
"A la luz de la Pascua, ¡dejémonos sorprender por Cristo! ¡Dejemos que su inmenso amor por nosotros nos transforme el corazón! ¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz! No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo", expresó.
Este año, el líder de la Iglesia católica modificó la tradición y evitó enumerar en su mensaje los males del mundo, como la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán en su segundo mes, y la campaña rusa en Ucrania.
Más de 50 mil feligreses se congregaron en el Vaticano para celebrar una de las fechas litúrgicas más importantes: la resurrección de Jesús, donde el pontífice resaltó la victoria de Cristo frente a la muerte y acusó que la humanidad se está acostumbrando a la violencia, además de denunciar la “globalización de la indiferencia”.
"Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas. Indiferentes ante las secuelas de odio y división que siembran los conflictos. Indiferentes ante las consecuencias económicas y sociales que estos desencadenan y que, sin embargo, todos percibimos. Existe una “globalización de la indiferencia” cada vez más marcada", señaló.
De igual manera, invitó a participar en una vigilia de oración por la paz en la basílica de San Pedro el 11 de abril, para dar continuidad a la realizada el 11 de octubre de 2025, cuando el pontífice presidió un momento de oración y reflexión por la paz en la plaza.
Antes de finalizar, el obispo de Roma también expresó el deseo de una feliz Pascua en diez idiomas diferentes, como italiano, inglés, francés, árabe, chino, latín y español.
(CAGG)