El domingo de Pascua, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con escalar el martes la guerra contra Irán mediante la destrucción de infraestructura.
El mandatario ordenó a las autoridades iraníes abrir el estrecho de Ormuz, de lo contrario advirtió que podrían “vivir en el infierno”, al señalar como objetivos plantas eléctricas y puentes.
Por su parte, Teherán afirmó que tomará represalias intensificando sus ataques contra sistemas críticos israelíes y estados del Golfo Pérsico aliados a Estados Unidos.
(CAGG)