El papa León XIV llamó el domingo a “detener la espiral de violencia” en Oriente Medio e Irán antes de que se derive en una “vorágine irreparable”, y exhortó a las potencias involucradas a asumir su responsabilidad moral para frenar la escalada.
Tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice advirtió que la estabilidad no se construye con amenazas ni con armas, también pidió por la paz en la frontera entre Afganistán y Pakistán.
Por otro lado, pidió por las víctimas de las inundaciones ocurridas en Brasil, en el estado de Minas Gerais.
(CAGG)