El papa León XIV realizó la bendición de la Torre de Jesús en el templo de la Sagrada Familia, con lo que el recinto religioso se convirtió en la iglesia más alta del mundo, en la ciudad de Barcelona, España.
La ceremonia contó con la presencia de los reyes de España, Felipe VI y Letizia Ortiz, así como del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Durante el acto, el pontífice destacó a la Sagrada Familia como un símbolo de unidad y concordia.
El líder de la Iglesia católica elogió la construcción como una obra maestra de “piedras, colores y luz”, en el marco de una misa con la que se conmemoró el centenario de la muerte de su creador, celebrada bajo sus elevadas agujas.
León XIV calificó el templo inconcluso de Antoni Gaudí como uno de los monumentos más visitados del mundo y como un “signo de unidad y armonía para toda España”, subrayando su carácter de proyecto en construcción como metáfora del camino espiritual de los cristianos.
La celebración concluyó con un espectáculo de luces, música coral y drones que iluminaron el cielo de Barcelona, formando la silueta de Antoni Gaudí.
El acto marcó el punto culminante de la visita de una semana de León XIV a España.
(CAGG)