El domingo 01 de febrero, Miami Beach, Florida, Estados Unidos, registró temperaturas que oscilaron entre 4 y -5 grados centígrados, siendo las más bajas desde 2010.
El Servicio Nacional de Meteorología emitió un aviso por un fenómeno climático severo, que comenzó durante las primeras horas de la mañana en el sur del estado y se extendió hasta las 10:00 horas.
Indicaron que habría presencia de ráfagas de viento que alcanzaron los 55 km por hora.
En la zona se observó poca gente, todas abrigadas por el intenso frío, mientras que la playa recibió apenas visitantes.
Ante la situación, el National Weather Service (NWS) activó protocolos de emergencia por las heladas, y las autoridades locales recomendaron extremar precauciones, especialmente para proteger a personas sin hogar, cultivos y población vulnerable.
Además, se reportó que varias iguanas de la fauna local amanecieron congeladas en distintas áreas del estado.
Después del mediodía, la temperatura comenzó a estabilizarse, retornando gradualmente al ambiente tropical característico de la zona.
(FAGG)