El mundo pone los ojos sobre Nuevo León en una jornada que quedará grabada en los libros de historia. Bajo el sol del sábado, el Estado rompió oficialmente el Guinness World Record por la mayor limpieza de un cauce en el mundo.
Lo que inició como una ambiciosa convocatoria ciudadana, se convirtió en una hazaña global con el saneamiento del icónico Río Santa Catarina.
Aunque la meta inicial era reunir a mil 500 personas, la respuesta de los neoleoneses fue abrumadora, al superar con creces la cifra y reunir a más de 4 mil voluntarios.
En el sector de Las Escobas, en los límites de Juárez y Guadalupe, grupos que iban desde familias con niños, grupos de amigos, estudiantes y funcionarios se unieron y se equiparon con chalecos de seguridad, guantes, bolsas, palas, picos y rastrillos.
El gobernador Samuel García Sepúlveda resaltó la falta de atención a los afluentes por parte de administraciones anteriores y señaló que la ciudadanía debe cuidar los ríos de la entidad.
Asimismo, Mariana Rodríguez Cantú, titular de AMAR a Nuevo León explicó que el legado del río Santa Catarina no solo debe reflejar limpieza, sino unión y cuidado ciudadano.
Tras dar principio a las actividades, las autoridades se unieron en la labor y recorrieron el afluente donde ayudaron a los voluntarios a la recolección de residuos.
No fue hasta horas más tarde, que el momento cumbre de la mañana llegó con la deliberación por parte de Alfredo Arista, adjudicador oficial de Guinness World Records, encargado de dar el anuncio oficial y validar el esfuerzo de los regios.
Con este hito ecológico, Nuevo León no sólo limpia su principal arteria natural, sino que envía un mensaje contundente al resto del país y del mundo, sobre el poder de la participación ciudadana, al demostrar que cuando una comunidad se une por una causa, es capaz de transformar su propia realidad.
(APHA)