El volcán Kīlauea, ubicado en la Isla Grande de Hawái, protagonizó una nueva erupción que iluminó el cielo nocturno y lanzó ríos de lava, columnas de ceniza y humo al aire, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos. La enorme columna alcanzó más de 100 metros sobre el nivel del mar.
Expertos señalaron que esta fase forma parte de una secuencia de erupciones intermitentes registradas desde finales de 2024. Aunque ofreció un espectáculo visual impresionante, no representó un riesgo inmediato para las comunidades cercanas, ya que toda la actividad se mantuvo dentro de los límites del parque nacional.
(CAGG)