Ni el cielo gris, ni la lluvia persistente que abrazó a la ciudad de Monterrey, Nuevo León, este 8 de marzo lograron frenar el ímpetu de más de 17 mil manifestantes que acudieron a conmemorar el Día Internacional de la Mujer, al marchar y exigir justicia, seguridad y una vida sin violencia.
Durante la tarde del domingo, la Explanada de los Héroes y las calles del centro de la ciudad fueron inundadas por la marea violeta y sus historias, algunas de ellas bajo investigación aún parte de las autoridades.
Desafiando el clima, en punto de las 16:00 horas, los colectivos congregados arrancaron la protesta al entonar al unísono consignas como: “Mujer escucha, está es tu lucha”.
El recorrido que avanzó por calles como Ignacio Zaragoza, Melchor Ocampo, Juan Zuazua también dejó a su paso pintas y afectaciones en distintos negocios, donde un grupo de participantes del movimiento marcó con aerosol las paredes, parabuses y mobiliario de la zona con diversos reclamos, principalmente dirigidos a las autoridades estatales.
En esta edición, la Catedral de Monterrey fue un punto de parada para las asistentes, quienes se encargaron de pintar un “muro” de protección de color blanco que era sostenido por los fieles.
Conforme avanzó la protesta del 8M, algunas jóvenes terminaron su recorrido en el Palacio de Cantera y se retiraron, sin embargo, para otras, el fuego de la protesta no se apagó ahí.
En un intento de derribar las vallas metálicas del Palacio de Gobierno, el estruendo de explosiones y el rastro de las llamas de pancartas quemadas iluminaron la explanada, donde cientos de mujeres permanecieron convirtiendo las barreras de protección en un mural de reclamos.
No fue hasta las 20:30 horas cuando un audio salió de los altavoces instalados que marcó el fin de la movilización. Minutos más tarde, Fuerza Civil reveló que la manifestación concluyó sin incidentes relevantes, detenciones o personas lesionadas.
(APHA)