Uno de los asesinos que es considerado de los más notorios del Reino Unido murió, días después de que otro recluso lo agredió con una barra de metal en el taller de una prisión de máxima seguridad.
Se trata de un exconserje escolar de nombre Ian Huntley, de 52 años, quien cumplía una condena desde el 2003 por el homicidio de dos niñas de 10 años. El hombre estaba conectado a soporte vital tras recibir golpes en la cabeza con una barra metálica en la prisión de Frankland.
Los asesinatos de Holly Wells y Jessica Chapman tuvieron gran notoriedad después de que las mejores amigas desaparecieron el 4 de agosto de 2002. Las pequeñas fueron buscadas durante 13 días, hasta que sus restos fueron hallados en una zona boscosa a pocos kilómetros del pueblo de Soham, donde vivían.
(APHA)