Uno de los más prolíficos dobles agentes de Estados Unidos, Aldrich Ames, murió a los 84 años mientras cumplía una condena de cadena perpetua en una prisión federal de Maryland.
Ames se desempeñó como oficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) durante la Guerra Fría, hasta que fue arrestado en 1994 por vender información clasificada primero a la Unión Soviética y posteriormente a Rusia.
El exagente admitió haber entregado a Moscú los nombres de más de 30 colaboradores, lo que derivó en la muerte de al menos 10 operativos y puso en riesgo más de un centenar de operaciones clandestinas.
(APHA)