La misión Artemis II completó con éxito su segundo día de vuelo, un día clave que marcó el verdadero inicio del viaje hacia la Luna.
Tras el lanzamiento del 1 de abril a las 16:35 horas, tiempo del Centro de México, la nave Orion y su tripulación pasaron las primeras 24 horas en órbita terrestre elíptica alta.
Durante esta jornada, los controladores de misión en Houston resolvieron exitosamente un problema menor en el sistema de baño de la nave y completaron los ajustes orbitales necesarios, incluyendo los quemados de apogeo y perigeo.
El momento más importante del día ocurrió alrededor de las 18:00 horas, tiempo del Centro de México, cuando se realizó con éxito la inyección translunar, o TLI por sus siglas en inglés. El motor principal del Módulo de Servicio Europeo (ESM) aumentó la velocidad de la nave en unos 388 metros por segundo, alcanzando una velocidad total de aproximadamente 11 kilómetros por segundo.
Este encendido crítico sacó a Orion de su órbita alrededor de la Tierra y la colocó en una trayectoria de retorno libre en forma de ocho hacia la Luna. A partir de ahora, la tripulación, integrada por los astronautas Reid Wiseman, comandante; Victor Glover, piloto; y los especialistas de misión Christina Koch, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, recorrerán más de un millón de kilómetros en total durante los diez días de misión, alcanzando una distancia máxima superior a los 400 mil kilómetros de la Tierra y pasando cerca del lado oculto de la Luna alrededor del 6 de abril.
Todo se desarrolló según lo planeado y el equipo de control de misión reporta que la nave y la tripulación se encuentran en excelente estado.
Con esta maniobra, Artemis II avanza en su objetivo histórico: realizar la primera prueba tripulada alrededor de la Luna en más de 50 años, preparando el camino para futuras misiones de alunizaje en el programa Artemis y, a largo plazo, para misiones tripuladas hacia Marte.
(CAGG)