El bloque de naciones sudamericanas que integra el Mercosur y la Unión Europea firmaron el sábado en Asunción, Paraguay, un acuerdo de libre comercio que termina más de 25 años de negociaciones.
El tratado crea una de las áreas de intercambio de productos más grandes, pero antes de que pueda entrar en vigor debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y ratificado por las legislaturas de los estados miembros en Latinoamérica: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Durante la ceremonia, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, resaltó que la importancia geopolítica del convenio es innegable en el contexto del escepticismo sobre los beneficios del libre comercio.
"Elegimos el comercio justo sobre los aranceles. Elegimos una asociación productiva a largo plazo sobre el aislamiento. Y sobre todo, pretendemos ofrecer beneficios reales y tangibles a nuestra gente y a nuestras empresas", señalo la presidenta de la Comisión Europea.
El pacto permitirá la eliminación y reducción de aranceles y burocracia que busca promover la creación de empleos, prosperidad y oportunidades para personas en ambos lados del Atlántico.
Aunque autoridades europeas dieron su visto bueno al convenio la semana pasada, granjeros en países como Francia e Irlanda, así como grupos de protección al ambiente, expresaron su desacuerdo ante el aumento esperado de productos sudamericanos baratos y el incremento en la deforestación para la producción de mercancías como res, pollo, azúcar, soya y arroz para el destinados a Europa.
(APHA)