El Banco de Japón mantuvo las tasas de interés sin cambios, declararon que es una batalla de casi 14 años para alcanzar su objetivo de precios y señaló que se mantendrá vigilante ante los riesgos de inflación, lo que sugiere que la próxima alza podría producirse en diciembre.
Hasta el momento, la inflación subyacente se sitúa en 2%; el banco central debe centrarse en mantenerlo en torno a ese nivel, afirmó, subrayando de nuevo que su política monetaria ha entrado en una nueva fase.
Finalmente, Japón anunció que aceleraría sus ventas de fondos cotizados en bolsa a partir de enero, pasando de los 330 mil millones de yenes actuales a 860 mil millones de yenes al año.
(ADP)