En Budapest, durante una conferencia de prensa junto al primer ministro húngaro Viktor Orbán, el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, advirtió a Irán que Washington aún cuenta con herramientas que no ha utilizado.
Vance señaló que el cierre del Estrecho de Ormuz constituye un acto de terrorismo económico que afecta el flujo global de petróleo y el bienestar de las personas.
"Espero que tomen la decisión correcta, porque lo que realmente queremos es un mundo donde el petróleo y el gas fluyan libremente, donde las personas puedan permitirse calentar y enfriar sus hogares, y donde puedan transportarse al trabajo. Eso no sucederá si los iraníes continúan cometiendo actos de terrorismo económico. Por eso deben saber que tenemos herramientas en nuestro arsenal que, hasta ahora, no hemos decidido utilizar. El presidente de los Estados Unidos puede decidir usarlas, y las usará si los iraníes no cambian su conducta", dijo.
(CAGG)