La cifra de muertos por la devastadora riada ocurrida el miércoles en la cuenca del Bhote Koshi al norte de Nepal en la frontera con China se elevó durante el fin de semana a 675 y casi 3 mil desaparecidos.
El último balance publicado por la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal fijó en 675 los cuerpos hallados en su territorio, la mayor parte localizados en Chitwan y Nawalpur, en la parte baja, donde la masa de agua y piedras arrastró a las víctimas.
A esta cifra se suman los siete fallecidos reportados por China en el condado tibetano de Gyirong.
El organismo nepalí cifró en 2 mil 418 las personas que continúan registradas como incomunicadas o desaparecidas, entre ellas 589 ciudadanos extranjeros y 933 trabajadores de proyectos hidroeléctricos de la zona.
Durante el sábado se reanudaron las labores de búsqueda y rescate tras una breve suspensión debido a las malas condiciones meteorológicas registradas durante el viernes.
La saturación de las morgues y el rápido deterioro de los cadáveres recuperados en los ríos ha obligado a las autoridades locales, como en el distrito de Nawalpur, a iniciar la toma masiva de muestras de ADN antes de proceder a sepultar los cuerpos no identificados o irreconocibles en zonas forestales comunitarias.
Por su parte, el ministro de finanzas de Nepal, Swarnim Wagle, solicitó ayuda extranjera especializada y declaró que se necesitarán entre 4 mil y 5 mil millones de dólares para la reconstrucción de las zonas que se vieron afectadas por estas inundaciones.
(FAGG)