En México, la inflación en medicamentos se ubica en 53 por ciento, por lo que la atención sanitaria enfrenta su mayor presión en los últimos seis años.
Las fallas en los procesos de adquisición y distribución gubernamental, el aumento en la demanda de fármacos en el mercado minorista y el incremento de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión son causas de esta aceleración.
(FAGG)