La presidenta provisional del Instituto Nacional Electoral, Blanca Cruz, informó que los consejeros acordaron revisar todos los contratos vigentes, incluido el de la credencial para votar, a fin de verificar que no existan anomalías.
Cruz precisó que, en caso de que la Auditoría Superior de la Federación o el Órgano Interno de Control detecten irregularidades y se determine una rescisión, se garantizará la continuidad del servicio.
La medida forma parte de las acciones adoptadas tras la renuncia de Guadalupe Taddei y se realizará en coordinación con las autoridades de fiscalización. El Instituto subrayó que las funciones electorales no se verán interrumpidas.
(CAGG)