El precio del tomate ha registrado un repunte significativo en las últimas semanas, impactando directamente en la economía de las familias de Nuevo León. En algunos mercados de Monterrey, el kilo llegó a venderse hasta en 45 pesos. GAMAVISIÓN NOTICIAS recorrió las instalaciones del Mesón Estrella, uno de los puntos de abasto más concurridos de la ciudad, para corroborar este incremento y conocer qué otros productos han presentado alzas similares.
Los compradores recuerdan que hace apenas unas semanas el kilo rondaba entre 10 y 12 pesos; sin embargo, ahora lo encuentran mucho más elevado. Además, otros alimentos también han registrado incrementos en su costo.
“Pues un poquito caro. Antes estaba en 10, 12. Y ahorita en 25, 30. La fresa, la uva, los frutos han sido más caros", confesó una clienta.
Algunos ciudadanos reconocen que esta situación afecta de manera directa la economía familiar.
“Sí, sí afecta por el precio más alto afecta bastante a mi bolsillo. Pues más que nada, el tomate, el aguacate también han incrementado su precio un poco.”
Por otra parte, varios clientes señalan que la calidad ha disminuido y consideran que ya no vale la pena adquirir el producto a estos precios.
“No, no, no valía la pena comprar un kilo en 40. Estaba muy feo el tomate. Porque creo que lo mandan de otro lado, a otro país. El chile, la papa también están caros", expresó una ciudadana.
En el sector comercial, la preocupación también es evidente. Los vendedores explican que este encarecimiento se debe principalmente a factores agrícolas y políticos. Ante ello, aseguran que buscan mantener la cercanía con los clientes y ofrecer el mejor servicio posible para evitar pérdidas.
“Es por el tema de los agricultores. Más que nada, la política, la política, todo hace eso (los incrementos). (…) No, pues ahora sí que nosotros nos tratamos de ofrecer lo más que se pueda para que la gente compre porque por lo mismo que está carito, pues piensan para comprar las cosas y nosotros tratamos de hacerlo mejor y ahora sí que tratar bien a los clientes más que nada”, dijo un comerciante.
(CAGG)