Las altas temperaturas obligaron al desalojo de más de 2 mil personas, mientras los incendios forestales afectan el sur de Francia, que ya consumieron cerca de 9 mil hectáreas, donde el incidente de mayor magnitud se propagó en las regiones de Aude y Hérault.
En la zona fueron desplegados unos 800 bomberos y 150 vehículos para combatir las llamas, que ya han consumido más de 900 hectáreas.
El fuego también se extendió a la región de Marsella, donde los equipos de emergencia lograron controlar dos de las principales fuentes de calor que aún no extinguidas.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, informó que desde el inicio de la temporada de verano se han registrado cerca de 7 mil incendios forestales, que han dejado unas 8 mil 700 hectáreas afectadas.
En la región de Aude fueron desplegadas cuatro aeronaves para realizar descargas de agua, mientras las temperaturas continúan en aumento y los fuertes vientos favorecen la propagación de las llamas.
Más al sur, en el balneario de Canet-en-Roussillon, los incendios obligaron al desalojo de personas de tres campamentos y destruyeron cientos de casas móviles. Mientras los bomberos tratan de impedir que el fuego alcance la zona industrial.
Las autoridades atribuyen la rápida propagación de los incendios a las condiciones de sequía provocadas por las olas de calor registradas.
(CAGG)