Autoridades del Reino Unido y sus aliados europeos identificaron que el líder de la oposición rusa, Alexei Navalny, fue asesinado con una toxina extraída de una rana dardo en una colonia penal en Siberia.
Muestras de tejido obtenidas tras su muerte en 2024 permitieron encontrar concentraciones del alcaloide epibatidina, el cual se encuentra de manera natural en anfibios nativos de Sudamérica.
Moscú calificó el hallazgo como una “campaña de desinformación”.
(APHA)